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Lamento por la ruina del templo
- 1
- ¿Por qué, oh Dios, nos has desechado para siempre? ¿Por
qué se ha encendido tu furor contra las ovejas de tu prado?
- 2
- Acuérdate de tu congregación, la que adquiriste desde
tiempos antiguos, La que redimiste para hacerla la tribu de tu herencia; Este monte de
Sion, donde has habitado.
- 3
- Dirige tus pasos a los asolamientos eternos, A todo el mal
que el enemigo ha hecho en el santuario.
- 4
- Tus enemigos vociferan en medio de tus asambleas; Han puesto
sus divisas por señales.
- 5
- Se parecen a los que levantan El hacha en medio de tupido
bosque.
- 6
- Y ahora con hachas y martillos Han quebrado todas sus
entalladuras.
- 7
- Han puesto a fuego tu santuario, Han profanado el
tabernáculo de tu nombre, echándolo a tierra.
- 8
- Dijeron en su corazón: Destruyámoslos de una vez; Han
quemado todas las sinagogas de Dios en la tierra.
- 9
- No vemos ya nuestras señales; No hay más profeta, Ni entre
nosotros hay quien sepa hasta cuándo.
- 10
- ¿Hasta cuándo, oh Dios, nos afrentará el angustiador?
¿Ha de blasfemar el enemigo perpetuamente tu nombre?
- 11
- ¿Por qué retraes tu mano? ¿Por qué escondes tu diestra
en tu seno?
- 12
- Pero Dios es mi rey desde tiempo antiguo; El que obra
salvación en medio de la tierra.
- 13
- Dividiste el mar con tu poder; Quebrantaste cabezas de
monstruos en las aguas.
- 14
- Magullaste las cabezas del leviatán, Y lo diste por comida
a los moradores del desierto.
- 15
- Abriste la fuente y el río; Secaste ríos impetuosos.
- 16
- Tuyo es el día, tuya también es la noche; Tú estableciste
la luna y el sol.
- 17
- Tú fijaste todos los términos de la tierra; El verano y el
invierno tú los formaste.
- 18
- Acuérdate de esto: que el enemigo ha afrentado a Jehová, Y
pueblo insensato ha blasfemado tu nombre.
- 19
- No entregues a las fieras el alma de tu tórtola, Y no
olvides para siempre la congregación de tus afligidos.
- 20
- Mira al pacto, Porque los lugares tenebrosos de la tierra
están llenos de habitaciones de violencia.
- 21
- No vuelva avergonzado el abatido; El afligido y el
menesteroso alabarán tu nombre.
- 22
- Levántate, oh Dios, aboga tu causa; Acuérdate de cómo el
insensato te injuria cada día.
- 23
- No olvides las voces de tus enemigos; El alboroto de los que
se levantan contra ti sube continuamente.
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