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Estos tres hombres cesaron de responder a Job, porque él era
justo ante sus propios ojos. 2 Entonces
se encendió contra Job la ira de Elihú hijo de
Beraquel el buzita, de la familia de Ram. Se
encendió su ira contra Job, por cuanto se
justificaba más a sí mismo que a Dios. 3
Igualmente, se encendió su ira contra los tres
amigos, porque no hallaban qué responder, aunque
habían condenado a Job. 4 Elihú había
esperado para hablar a Job, porque ellos eran
mayores que él en edad. 5 Pero al ver
Elihú que no había respuesta en la boca de aquellos
tres hombres, se encendió en ira. 6
Entonces intervino Elihú hijo de Beraquel el buzita
y dijo:
-Yo soy menor en años,
y vosotros sois ancianos;
por eso tuve miedo
y temí declararos mi opinión.
7
Pensé que hablarían los días,
y los muchos años darían a conocer sabiduría.
8
No obstante, es el espíritu en el hombre,
el soplo del Todopoderoso, que le hace entender.
9
No son los mayores los sabios,
ni los viejos los que disciernen lo justo.
10
Por eso digo: Escuchadme,
yo también expresaré mi parecer.
11
He aquí, he esperado vuestras palabras;
he escuchado vuestras razones,
mientras rebuscabais qué decir.
12
Yo os he prestado atención,
pero he aquí que ninguno de vosotros
ha logrado reprobar a Job
o responder a sus dichos.
13
No sea que digáis:
"Hemos hallado la sabiduría;
Dios lo refutará, no el hombre."
14
El no dirigió sus palabras a mí,
ni yo le responderé con vuestros dichos.
15 »Se desconcertaron;
no volvieron a responder;
se les fueron los razonamientos.
16
¿He de esperar porque ellos no hablan,
porque pararon y no respondieron más?
17
Yo también responderé mi parte;
yo también expresaré mi parecer.
18
Porque estoy lleno de palabras,
y me impulsa mi espíritu dentro de mí.
19
He aquí que mi interior es como vino sin
respiradero,
y como odres nuevos va a reventar.
20
Hablaré, pues, y hallaré desahogo;
abriré mis labios y responderé.
21
Yo no haré distinción de personas,
a ningún hombre adularé.
22
Porque nunca he sabido adular;
mi Hacedor me llevaría en breve.
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